



¿QUIÉN ES WILLIAMS ALBERT ANDLEY?
Al escuchar este nombre, tal vez lo primero que venga a la mente es el título del patriarca de una familia no solo acaudalada, sino también de gran poder y renombre, sin embargo, hay mucho más que solo eso.
Este joven millonario vivió en algún momento protegido y rodeado del amor de sus padres y de su hermana mayor, pero un día todo cambió para él, sus padres murieron y sobre sus hombros recayó el peso de ser cabeza de familia, afortunadamente aún contaba con el apoyo de su hermana, eso aligeraba su pesar, pero aún así empezó a vivir una existencia casi en secreto, muy pocos sabían quién era él en realidad, su tía pensaba que sería un gran escándalo si la sociedad se enteraba de que el título más importante de la familia pertenecía a un pequeño. Desafortunadamente tiempo después todo empeoró pues perdió a su hermana, debido a ello su existencia consistiría en soportar un casi total encierro, alejado del contacto humano, salvo de las personas más necesarias para su educación.
Tal vez por ello no sea de extrañarse el enorme gusto que surgió en él a muy temprana edad por la naturaleza, esos deseos de libertad, de sentirse sin ningún tipo de ataduras, de ser simplemente él mismo, sin preocuparse por la etiqueta, el qué dirán o incluso de la responsabilidad de ser un Andley.
En cuanto tuvo la edad suficiente, inició una vida de vagabundo, viajó por muchos lugares; disfrutaba de dormir bajo las estrellas, de la compañía de los animales, de la protección que la misma naturaleza le daba, aún cuando era una persona sumamente adinerada, aprendió a disfrutar de las cosas más sencillas de la vida, esas que para muchos pasan desapercibidas pero que son las que verdaderamente nutren el alma, y pese a la gran soledad que vivía, del tener que ocultar su identidad para no ser descubierto, e incluso de su estilo de vida, las enseñanzas y el amor que sus padres y que su querida hermana mayor le brindaron hicieron de él un hombre de nobles sentimientos, que se preocupaba mas por conocer el interior de las personas y nunca juzgaba por el tamaño de sus cuentas bancarias o la condición social. Para él lo más importante era la esencia de cada ser humano.
Pese a su necesidad de sentirse libre, sabía que tarde o temprano tendría que hacerse cargo de los negocios familiares y aunque no le representaba una gran alegría, sabía que no podía rehuir de esta responsabilidad indefinidamente, pues no solo se trataba de él, sino de todos aquellos que dependían de su cargo, no solo hablando de familia pues también estaban los trabajadores de las industrias de la familia, tendría entonces que asumir su papel como Tío Abuelo Williams y en realidad no había nadie mejor que él para tomar ese importante cargo, pues su forma de ser y de pensar lo hacían el jefe ideal por ser humanitario, consciente y respetuoso con todas y cada una de las personas sin importar el puesto que desempeñaban. Por otro lado, era consciente de que ese título le había sido de gran utilidad para proteger a una joven pecosa que conoció cuando tenía alrededor de 13 años y ella apenas seis. Desde ese día, sus vidas se unieron, después de ese primer encuentro vino otro que estrecho más esos lazos, pues desde ese momento se propuso encontrar la manera de proteger a esa pequeña que el destino se empeñaba en hacer sufrir. Y lo que para muchos parecería coincidencia o juegos del destino, en realidad era que para él resultaba imprescindible el estar al tanto y cerca de esta linda jovencita, por eso es que ella lo encontró en muchas ocasiones, claro está, con la imagen de su amigo Albert, el vagabundo. Sin embargo, el destino si hizo de las suyas, él sufrió un accidente en Italia, a causa de ello perdió la memoria y fue precisamente su pecosa la que le ayudo a recobrar no solo la esperanza, la salud, sino también su propia identidad, a ella no le importó arriesgar su puesto, su propia reputación, pues en esa época no era para nada bien visto el que dos personas de distinto género y sin parentesco alguno vivieran juntos. Ambos se habían hecho indispensables el uno al otro, sin darse cuenta su relación se volvió más cercana, más íntima, pues llegaron a compartir muchas cosas. Sólo faltaba que ella supiera verdaderamente quien era y que compartiera totalmente sus penas y alegrías con él. Desafortunadamente tiempo después tuvieron que volver a separarse, pero solo fue temporal, en realidad no podían estar mucho tiempo separados y a final de cuentas, tarde o temprano ella tendría que saber quién era realmente y el papel que sin saberlo había ocupado en su vida.
Seguramente fue muy desesperante su situación por el hecho de tener que ocultarle la verdad a esa joven que ahora ya era parte indispensable de su vida, no debió ser nada sencillo. Y tampoco fue fácil para ella, pues quien en algún momento se convirtió en su amigo incondicional, el que la apoyo y consoló en los momentos más difíciles, el que iba y venía sin atarse a ningún lugar, se convirtió en alguien a quien no podía dejar ir tan fácilmente, ya no era el amigo, el paciente, el compañero, mucho menos el hermano, sino alguien a quien no podía permitirse perder. Finalmente, las piezas del rompecabezas se ajustaron, ella descubrió su verdadera identidad, se dieron las últimas confesiones, a partir de ahí seguramente ya pudieron confiar y compartir absolutamente todo, como alguna vez lo prometieron.
Albert, Tio abuelo, Vagabundo, Millonario, pero si en este momento, se le preguntara a él ¿Quién es Williams Albert Andley? Seguramente su respuesta sería:
“SIMPLEMENTE ALBERT”


